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Hablemos de dinero sin pudor. Tomo I

Actualizado: 14 abr 2023


Educación financiera, esa fue la primer carencia que note que tenía cuando comencé mi emprendimiento. Desde ese despertar hasta hoy he ido acumulando información y experiencia en esta área y quiero compartirla con quien la pueda necesitar.

Este es el Tomo I, porque aún me queda un gran camino por recorrer, pero si me acompañas iremos paso a pasito.


Debo confesar que no siento pudor al hablar de dinero, para mi es tan natural como hablar del clima; pero soy consciente que el dinero al igual que el sexo, la política o religión, en determinados grupos sociales es un tema tabú y por eso la información real no abunda.


Hoy quiero recomendarte y darte un pantallazo de dos libros que me parecen muy buenos para empezar a adentrarse en el mundo de la educación financiera y compartir mi experiencia y algunas reflexiones personales.


El primer libro es Padre rico padre pobre de Robert T. Kiyosaki publicado por Penguin Random House, es uno de los best seller más conocido para las finanzas personales. El segundo libro es Neurona Financiera de Rodrigo Álvarez, publicado por Ediciones B del grupo Me gusta leer, el autor también tiene un podcast que al igual que el libro se llama Neurona Financiera y te recomiendo que lo escuchen porque trabaja los mismos temas que en el libro pero se explaya un poquito más.


Tanto estos autores como otras personas relevantes en el tema, lo primero que exponen es que hay dos problemas de raíz a los que debemos atacar para poder entender y cambiar nuestra situación financiera. La falta de educación y disposición del conocimiento desde una edad temprana, lo que nos permitiría ir acumulando determinadas herramientas para construir una economía más saludable. Y por otro lado el factor sociocultural responsable de crear el paradigma que muchos tienen interiorizado en el que se considera que si alguien quiere más dinero es materialista o muy ambicioso, vista la ambición desde un ángulo malo; ese argumento de novela en el que el pobre es trabajador y honrado mientras que el rico debe ser malo o explotador.

El dinero no es malo o bueno, es un medio para tener mayor libertad, y no me refiero solo a ser libre de darte un gusto, que es muy válido, sino a tener la libertad de invertir, arriesgar y crear más oportunidades, e incluso de poder ayudar a otra persona que lo necesite.


Creo que cambiar la forma en que vemos y nos relacionamos con el dinero es esencial, porque somos lo que pensamos y creamos lo que creemos.



Comencemos con Padre rico padre pobre.


El título se debe a que Robert tomo de ejemplo a su padre y el padre de su amigo al que también fue muy cercano. Su padre era un hombre con una sólida preparación académica e inteligente que creía que el ideal era titularse y conseguir un trabajo para llevar una vida tranquila, decía que el dinero no le interesaba y lo veía como un problema, sumado a esto tenía una batería escusas para explicar porqué no era rico. El padre de su amigo no había terminado la secundaria pero era autodidacta y le gustaba formarse a través de la practica y aprender de la experiencia de los demás; el dinero le parecía importante y hablar de él natural, era una mente inquieta que siempre buscaba oportunidades y soluciones.

Mientras su padre siempre batalló en el aspecto financiero, el de su amigo llego a ser uno de los hombres más adinerado de Hawái. Los dos creían que la educación era muy importante pero tenían distintas formas de ver la vida y de relacionarse con el dinero.


Este es un libro que te pone a pensar porque te enseña que podemos poner el dinero a trabajar para nosotros, es decir que nuestro dinero nos genere más dinero. Según Robert debemos aprender a utilizar nuestra mente para hacer dinero, ser creativo y buscar oportunidades donde otros no las ven, eso es lo que hacen los ricos, mientras que los pobres trabajan para conseguir dinero que gastan y así sucesivamente.


El otro gran tema del libro tiene que ver con aprender a invertir y la diferencia entre adquirir activos o pasivos. Dicho de forma simple los activos nos ponen dinero en la cuenta y los pasivos nos lo sacan. Por ejemplo, si yo invierto en comprar un apartamento para luego ponerlo a alquilar es un activo pero si lo compro para vivir es un pasivo; porque en el primer caso los costos de impuestos, gastos comunes y demás los va a absorber el propio alquiler que le cobro al inquilino e igual me va ingresar una ganancia a mi cuenta todos los meses, pero si estoy viviendo yo allí va a salir plata de mi cuenta todos los meses para pagar esos gastos.

El autor insiste en que debemos concentrarnos en hacer crecer nuestra cantidad de activos en lugar de solo acumular el dinero en nuestra cuenta bancaria, por dos razones que todos conocemos pero a veces ignoramos, la primera es la inflación y la segunda es que el día que dejes de trabajar el dinero de esa cuenta bancaria va a empezar a bajar y aún recibiendo tu pensión por jubilación puede ser muy difícil mantener el estilo de vida que ya llevas o te gustaría llevar.

Esto no quiere decir que ahorrar sea de tonto, pero no podemos ahorrar todo, una parte tenemos que invertirla para generar activos. Los ingresos activos pueden venir de propiedades, acciones o regalías. En cuanto a las regalías, puedes por ejemplo realizar un diseño vender la patente y además cobrar un porcentaje por cada venta que se haga utilizando ese diseño, crear un info producto o escribir un libro, son cosas que hacemos una vez pero que continúan generando dinero en el tiempo.


Otro de los puntos importantes que se trata a través de todo el libro es la importancia de saber superar obstáculos, de sobreponerse a la pereza y el miedo y construir buenos hábitos.



Vamos a pasar ahora a Neurona Financiera.


Este libro, además de estar escrito de forma muy amena y explicar todos los conceptos con claridad, está estructurado en capítulos cortitos que te van dando herramientas para poder crear un plan financiero a tu medida.


Al comienzo se centra en que entendamos y mejoremos nuestra relación con el dinero, nos propone que revisemos y replanteemos cuales son nuestro hábitos de consumo (incluyendo el arma de doble filo que es la tarjeta de crédito) y nos invita a que reflexionemos sobre qué estilo de vida queremos para nosotros, cómo estaríamos satisfechos, cuáles son los modelos a seguir que estamos tomando y si realmente son los correctos.

Sabiendo a donde quieres llegar y en qué punto real te encuentras, puedes trazar tus objetivos financieros a corto, mediano y largo plazo, siempre con cierto nivel de flexibilidad para imprevistos.

El autor insiste en que para alcanzar nuestros objetivos lo primero es tenerlos siempre presentes, y lo segundo es llevar un registro de todos nuestros gastos, desde los gastos fijos hasta las pequeñas compras del día.

Otro de los puntos importantes que trata el libro es el del endeudamiento, nos explica que en términos de finanzas personales, endeudarse no sólo te puede llevar a pagar más dinero del que consumiste inicialmente, sino que estas comprometiendo tu tiempo futuro, por la sencilla razón de que vas a tener que trabajar x horas en el futuro para pagar ese dinero que debes, ya sean cuotas de la tarjeta de crédito, préstamos bancarios o por otros medios. Nos invita a que comencemos a vivir dentro de nuestras posibilidades, que al ir a hacer un gasto nos planteemos cuantas horas debemos trabajar para cubrirlo y si vale la pena o no. Debemos aprender a planificar y prever en lugar de primero comprar y luego ver cómo lo pago.


En el libro también nos da pautas para comenzar a crear un presupuesto y administrar nuestros ingresos desde que los recibimos. Entre otras cosas, lo que recomienda el autor es que tomemos el hábito de separemos un porcentaje de los ingresos para ponerlos a disposición de nuestro plan financiero, ese porcentaje a su vez podemos dividirlo para distintas categorías: eliminar deudas, armar un fondo de emergencias, invertir y alguna compra específica de importancia. Tal vez al comienzo este porcentaje no llegue ni al 5%, pero lo importante es ir cultivando el hábito. Luego de bloquear este dinero, viviremos con el resto del ingreso, de ahí se pagarás el alquiler, luz, agua, celular, comida, etc.

La elaboración y planificación de un presupuesto te permite comparar el nivel de consumo que tienes (o quieres tener) con el que realmente te puedes permitir en el momento. Teniendo todos los gastos juntos en un mismo lugar puedes ver con mayor claridad cómo puedes reestructurar y distribuir tu dinero.


El autor nos advierte que luego de realizar el presupuesto, y aún planificando y haciendo todos los deberes, quizás quede en descubierto que alcanzar nuestros objetivos puede ser un proceso muy difícil o lento, pero también nos deja dos estrategias para que esto no sea una misión imposible y son: recortar gastos o ganar más dinero.

La primera estrategia es muy personal, lo que puede ser recortable para unos puede ser de importancia para otros, así que en este caso hay que sentarse con el registro de gastos el presupuesto e ir poniendo en la balanza cada uno de nuestros movimientos.

La segunda estrategia, aumentar los ingresos, está directamente ligada al valor que podamos aportar a los demás, y por lo tanto vinculado a nuestra educación y experiencia.

En el libro también se señala la necesidad de aprender administración, y no sólo desde el punto de vista del dinero, también en cuanto a recursos, tiempo y el foco de atención. Una buena administración es la que logra que un negocio sea sólido, perdure en el tiempo y puedan sobrevivir las tormentas.

El otro punto es ser un buen vendedor, sacándonos de la cabeza la imagen más banal que podamos tener del vendedor. Acá se trata de pensar que es lo que realmente necesita el cliente y ayudarlo a cubrir esa necesidad. Yo creo que el buen marketing no es el que genera necesidades sino el que logra que conectes con las personas que necesitan tus productos o servicios.

Por supuesto coincide que otra forma de aumentar nuestros ingresos es por medio de la adquisición de activos e inversión.


Hacia el final del libro hay un capitulo completo sobre inversiones, cómo entenderlas y aprender a hacerlas. Voy a recolectar un poco más de información sobre este tema para el Tomo 2 de Hablemos de dinero sin pudor.


Por aquí finalizo este artículo, espero como siempre haberte aportado aunque sea un granito de arena. Recuerda que puedes escuchar el episodio del podcast donde puedo profundizar más, lo encuentras aquí en la web, en ivoox o spotify buscando el programa Ideas Sólidas.

Te agradezco por haber compartido tu tiempo conmigo y quedo a las órdenes si quieres hacerme alguna consulta o comentario.


Hasta el próximo episodio. ¡Que pases lindo!


*Puedes conseguir los libros haciendo click en los siguientes enlaces

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